Las cuatro respuestas habituales
Los desarrolladores, que entienden los sistemas pero tienen un interés comercial. Los gobiernos, con legitimidad democrática pero movimientos lentos y desiguales. Los organismos internacionales, con alcance pero capacidad de aplicación limitada. Las comunidades afectadas, con la reivindicación moral más fuerte y la menor capacidad de influencia.
Cada posición tiene un argumento genuino y un defecto genuino. Quien presente una como obvia está argumentando, no explicando.